Yo…
que he pasado toda mi corta vida, nunca en todos estos años que llevo aquí,
jamás observe tanta hermosura y buena actitud, la mejor combinación entre niña
y joven, mi compañera, amiga, invertiré todo mi recreo, dinero y palabras en lo
mejor que he conocido. El día de la declaración, mariposas devoraban mi
estómago y el ambiente cada vez ejercía más presión. Nunca había deseado tanto
escuchar dos letras que salgan de sus labios. Tres o dos semanas después del
rechazo, solo le pido a mi creador que me lleve a la luz.
La discusión cambio todo, ya no tenía ese brillo en los ojos al mirarme, sus besos eran diferentes, ya no eran dulces, me besaba sin ganas, sus abrazos pasaron de fuertes a débiles y ahí fue que me empecé a preocupar. De tan solo pensarlo me dolía, no era posible que me este pasando esto a mí, estaba perdiendo al amor de mi vida. Un día quise seguirlo, me dijo que se juntaría con un amigo, pero lo vi entrando a una florería, salió con un ramo de rosas. Lo escuche decir “eres el único hombre en mi vida”.
Yo voto por este cuento
ResponderEliminarKatherine Berrios Osorio..
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ResponderEliminarvoto por este cuento
ResponderEliminarMarcela
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ResponderEliminaralmendra ibarra