Ella sufría escuchando como
lloraba el pequeño, sentía como sus pechos hinchados estaban por explotar, como
su marido la golpeaba, marcada, sin poder salir, con miedo en un rincón
llorando, mientras que el monstruo golpeaba al indefenso, suplicando que no lo
golpee… no se cansaba.
La discusión cambio todo, ya no tenía ese brillo en los ojos al mirarme, sus besos eran diferentes, ya no eran dulces, me besaba sin ganas, sus abrazos pasaron de fuertes a débiles y ahí fue que me empecé a preocupar. De tan solo pensarlo me dolía, no era posible que me este pasando esto a mí, estaba perdiendo al amor de mi vida. Un día quise seguirlo, me dijo que se juntaría con un amigo, pero lo vi entrando a una florería, salió con un ramo de rosas. Lo escuche decir “eres el único hombre en mi vida”.
Votar
ResponderEliminarSebastian herreta
Votar
ResponderEliminarYessenia Gutiérrez
Votar
ResponderEliminarDaniela Toledo
Votar
ResponderEliminarDaniela Toledo
Votar.
ResponderEliminarMartín Barrera
Votar
ResponderEliminarFelipe Alvarez
Votar
ResponderEliminarLuis gonzales contreras
Votar
ResponderEliminarJaicob canales perez
Votar
ResponderEliminarCarmen guerra alvear
Votar
ResponderEliminarPedro Ibarra sotto