Aquella noche, después de un largo y
agotador día, no lograba conciliar el
sueño. No sabía si era por los problemas recientemente ocurridos, o las
preocupaciones que venían en camino. Mi mente no lograba callarse, si pensaba
en esto, y luego, en aquello, ya no sabíaqué hacer. Luego de estar largo rato
de un lado para otro, hubo un lapsus en el que me logre relajar ytranquilicé
mis pensamientos, pero como si pareciera una mala broma, sentí que habían
pasado unos cuantos minutos de los que dormí y ya había sonado el despertador,
para empezar otro día.
La discusión cambio todo, ya no tenía ese brillo en los ojos al mirarme, sus besos eran diferentes, ya no eran dulces, me besaba sin ganas, sus abrazos pasaron de fuertes a débiles y ahí fue que me empecé a preocupar. De tan solo pensarlo me dolía, no era posible que me este pasando esto a mí, estaba perdiendo al amor de mi vida. Un día quise seguirlo, me dijo que se juntaría con un amigo, pero lo vi entrando a una florería, salió con un ramo de rosas. Lo escuche decir “eres el único hombre en mi vida”.
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