-Sé que la primera vez es difícil, pero también muy
placentera.
-No estoy seguro…
-Yo te guío…
Con sus manos sobre las de él le guió en su primera vez. Tomó aquel objeto con cierto temor. Un quejido salió de los labios del primerizo provocando una sonrisa con sorna en los labios del instructor.
-No quiero matarla-dijo el principiante mirando a la
chica amordazada que yacía en un colchón.
-Lo haré yo-y sin más mató a la chica junto a su amado
primerizo, por su cobardía. Lloraba. Sin remedio le siguió, muriendo, llorando.
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