Érase una muñeca poseída por un hombre hace muchos años. Aquel hombre le tenía miedo a la muerte, por eso no le quedó otra alternativa que adueñarse del cuerpo de una muñeca.
El hombre tenía sentimientos de venganza contra todo tipo de cristiano que se le cruzara, ya que ellos por motivos familiares fueron expulsados de la iglesia de la que él fue miembro.
Sus sentimientos de venganza eran tan fuertes, que él era hasta capaz de matarlos.
Ese día fue tanto el deseo, que se quemó vivo para no herir a sus antiguos compañeros, a pesar de sus miedos.
El hombre tenía sentimientos de venganza contra todo tipo de cristiano que se le cruzara, ya que ellos por motivos familiares fueron expulsados de la iglesia de la que él fue miembro.
Sus sentimientos de venganza eran tan fuertes, que él era hasta capaz de matarlos.
Ese día fue tanto el deseo, que se quemó vivo para no herir a sus antiguos compañeros, a pesar de sus miedos.
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