Ella viajaba por la calle
Valparaíso. La lluvia caía mojando su cabello castaño por completo, pero ya no
le importaba, solo eran sus pensamientos y ella. Recordaba a la perfección cada
momento que pasó junto a él, mientras caminaba por la fría calle, con las manos
en sus bolsillos.
Decidió cruzar la calle sin
mirar a los costados.
Sintió el impacto.
Despertó en una camilla, con
cables que no reconocía sujetos a su cuerpo.
Una mujer desconocida abrazó
su cuerpo.
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