Ella lo miraba todos los días, ella pensaba que él nunca se enamoraría de ella, prácticamente era obvio porque ella no le hablaba pero ella sentía “amor profundo” hacia él. En lo profundo de su corazón ella sabía que no era amor porque no lo conocía del todo. Ella se acercaba a él y se ponía completamente colorada, así que no se podía acercar ni un centímetro a él, le daba terror porque ella tenía miedo de su respuesta, será un “okey”? Será un “no me importa”?’
En eso ésta la duda que rueda por su mente a diario…
La discusión cambio todo, ya no tenía ese brillo en los ojos al mirarme, sus besos eran diferentes, ya no eran dulces, me besaba sin ganas, sus abrazos pasaron de fuertes a débiles y ahí fue que me empecé a preocupar. De tan solo pensarlo me dolía, no era posible que me este pasando esto a mí, estaba perdiendo al amor de mi vida. Un día quise seguirlo, me dijo que se juntaría con un amigo, pero lo vi entrando a una florería, salió con un ramo de rosas. Lo escuche decir “eres el único hombre en mi vida”.
Comentarios
Publicar un comentario