Unas incesantes ganas de ir al baño perturbaron mi sueño. Mientras caminaba hacia él, se sentían fuertes gritos que llegaban del living... al no ver nada en él, un escalofrío ondulante recorrió mi débil cuerpo y sólo atiné a salir corriendo a mi habitación, donde sin pensarlo me introduje perdido en mi cama.
Aún conservaba la necesidad de ir al baño, pero mi miedo era tal, que volvía efímero el dolor de mi vejiga. Así que me olvidé del baño y decidí sumirme en mi subconsciente, para luego darme cuenta que la historia se repetía una y otra vez.
Aún conservaba la necesidad de ir al baño, pero mi miedo era tal, que volvía efímero el dolor de mi vejiga. Así que me olvidé del baño y decidí sumirme en mi subconsciente, para luego darme cuenta que la historia se repetía una y otra vez.
Comentarios
Publicar un comentario