Había una vez una familia de osos que siempre estaban juntos. Un día, el oso menor se dio cuenta de que el padre nunca los entendía cuando hablaban y que tampoco respondía, y por lo que le preguntó qué le pasaba. El padre sin mayor respuesta se paro en 2 patas y se sacó su traje de oso entonces el oso pequeño se dio cuenta de que su padre era un humano.
La discusión cambio todo, ya no tenía ese brillo en los ojos al mirarme, sus besos eran diferentes, ya no eran dulces, me besaba sin ganas, sus abrazos pasaron de fuertes a débiles y ahí fue que me empecé a preocupar. De tan solo pensarlo me dolía, no era posible que me este pasando esto a mí, estaba perdiendo al amor de mi vida. Un día quise seguirlo, me dijo que se juntaría con un amigo, pero lo vi entrando a una florería, salió con un ramo de rosas. Lo escuche decir “eres el único hombre en mi vida”.
Comentarios
Publicar un comentario