Un día mis
padres fueron a una fiesta en la noche y como confiaban en mi me dejaron sola
con mi mascota. Me dormí cerca de las 10:00 p.m. porque estaba muy cansada. Me desperté a las 12:30 am por un gran ruido,
busqué a mi mascota por todos lados, la encontré en el baño colgada de una
soga. Sangre por tos lados… “voy por ti”.
La discusión cambio todo, ya no tenía ese brillo en los ojos al mirarme, sus besos eran diferentes, ya no eran dulces, me besaba sin ganas, sus abrazos pasaron de fuertes a débiles y ahí fue que me empecé a preocupar. De tan solo pensarlo me dolía, no era posible que me este pasando esto a mí, estaba perdiendo al amor de mi vida. Un día quise seguirlo, me dijo que se juntaría con un amigo, pero lo vi entrando a una florería, salió con un ramo de rosas. Lo escuche decir “eres el único hombre en mi vida”.
Comentarios
Publicar un comentario